Un divertido chiste de taxis en Margarita

Un pasajero va sentado en el asiento trasero de un taxi en Margarita, recorriendo en silencio una carretera de noche, cuando de repente trata de llamar la atención del chofer tocando su hombro.
Entonces, el conductor lanza un grito, pierde el control del taxi, casi choca contra un árbol, golpea la acera y por fin logra detenerse sin más daños.
Después de unos segundos de silencio, el pasajero se disculpa avergonzado:
- "Lo siento, no me imaginaba que Usted se asustaría simplemente por tocarle un hombro ... ".
Y el taxista responde: "No, en realidad soy yo quien debe disculparse: hoy es mi primer día de trabajo como taxista ... en los últimos 25 años estuve conduciendo un carro fúnebre ...".